
El día se presentaba tranquilo hasta que a media mañana comenzó a soplar el viento cada vez con más intensidad y empezamos a sufrir un poco. Tuvimos la visita aérea de la gente del aeroclub de Piedra Buena. A últimas horas de la tarde arribamos a “La Barrancosa”. Observamos las diferentes formaciones rocosas que se presentan a lo largo de esta zona


En el lugar hay una casa abandonada donde pasamos la noche, paraje de aventureros y pescadores, dentro había una cocina antigua a leña en la cual cocinamos y secamos la ropa, después nos acostamos, no sin antes de dormirnos ver un espectáculo de sombras chinescas con linternas en el techo, donde las risas se prolongaron durante bastante tiempo.


Sábado, temprano desayunamos rápido y al agua otra vez. La mañana se presentaba fresca pero ideal para remar, después de navegar unas horas el viento volvió a presentarse, no tanto como en la segunda jornada pero molestaba, nuevamente nos sobrevoló la avioneta del aeroclub de Piedra Buena , el paisaje iba cambiando, se entremezclaba entre zonas rocosas y barrancos arcillosos, lo cual le daba un toque colorido al entorno.

Llegando a “Los Plateados” el viento empezó a azotarnos, vemos como se nos acerca un gomón con Leandro Uhrig avisándonos de la cercanía de la cabaña y nos saco unas fotos. Antes de llegar a la costa tuvimos que luchar con una fuerte contracorriente, enseguida llegaron los demás kayakistas. Desembarco, a cambiarnos, secar ropa y a la cabaña!!! Una vez dentro tomamos unos mates, nos acomodamos, mientras nos preparaban un pollo a la cacerola espectacular. Más tarde nos visita Pablo Medrano con un amigos, nos invitaron con fernet, a la hora de la cena llego el vino, entre charlas y cuentos llego el postre:” don Pedro”, hasta que se termino el helado pero no el whisky y llego el “don pedo”. A dormir bastante tarde.


El domingo, despertados a media mañana, desayunamos y preparamos para emprender otra vez la jornada de remo.

Salimos al río tarde, tipo 11,30 hs, al tiempo de estar en el agua el cielo se tapo de nubes y el frio se sintió más, optamos por acampar en la estancia de los militares, pero al llegar, ya con hambre y frio, el lugar en el cual nos dejaban armar las carpas carecía de reparo, decidimos llegar hasta “rincón chico”, pensamos que aun estábamos lejos, pero a los 15 minutos veíamos a la familia de Héctor en la costa.


Llegamos, algunas fotos y nos acercamos al fuego, nos cambiamos, mates y a comer algo. El lugar estaba espectacular, rodeado de paredes de chapa y madera, dentro armamos las carpas y a un costado el fogón, todo a reparo del viento. Antes de caer la noche, Prefectura se hace presente con facturas. Luego de picar algo nos acostamos.


El lunes me desperté temprano, reavive el fuego y puse a calentar agua, al rato se despertó el Tano, de los demás…ni noticias ¡!! Cuando estaba el mate listo se levantan todos menos Reggy.


Mate con facturas, la mañana paso rápido, con Christian fuimos a recorrer los alrededores en una vistosa caminata. A nuestro regreso Reggy se encontraba con los demás, desarmamos campamento y a guardar todo en los kayaks. Reanudamos la navegación a las 13,30 hs, ya que la distancia a recorrer era de 10 km aproximadamente, fresco y con viento renegamos un poco pero a menos de 2 hs estábamos llegando a destino, a metros de llegar al Tano se le rompe el remo, Héctor y Christian lo ayudan a llegar, mientras Freddy nos hacia una sesión fotográfica.


Desembarcamos, juntamos ramas, fuego y empezó a caer gente. Eran las 15,30 hs cuando llegamos a la “chacra municipal”. Se armo un tolderio, mates, facturas, torta fritas, fiambre…pahh…que manera de comer ¡!! . Por la noche se hicieron presentes los familiares de los chicos de Piedra buena con comida y bebida. Betty cocino guiso de lentejas (estaba tremendo), cerveza, vino…una fiesta. Ya se veían las luces de la isla Pavón a lo lejos. A dormir, solo nos faltaban kilómetros para llegar a destino.


El martes arriba todos temprano, 8hs, desayuno, juntar todo, fotos y a prepararnos para zarpar. A las 10 hs estábamos en el agua, se nos sumo un nuevo integrante, Matyas, el hijo de Héctor que nos acompañaría hasta el final. Teníamos que llegar a las 10,45 hs, aprovechamos a sacar fotos, antes de llegar nos alcanza un gomon de Prefectura. Llegamos a la isla Pavón y nos dirigimos hacia la casa/museo de Luis Piedra Buena donde se realizaría el acto. Allí se encontraban autoridades del ejército, prefectura y marina, una banda militar y autoridades del municipio. Se nos hace entrega de certificados por la travesía, el acto fue emocionante y hermoso. Terminado este, acompañado por los gomones de Prefectura partimos con destino final la casa del Gallito en Piedra Buena.


Impresionante travesía, con inmejorables compañeros donde no falto la camaradería y el buen humor. Gracias amigos, el disfrute fue total !!
